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La importancia del control de calidad en aparatos electrodomésticos y electrónicos

Desde hace décadas, los aparatos electrodomésticos y electrónicos se han convertido en una parte esencial para la sociedad debido a que permiten eficientar muchos de los procesos del hogar. La demanda ha ido incrementando a lo largo de los años, por lo que hoy en día la mayoría de las viviendas cuentan con al menos un electrodoméstico grande, lo que pone en evidencia la relevancia que tienen.

No obstante, gran parte de estos aparatos son importados desde países asiáticos, siendo China el mayor exportador de este tipo de artículos con un total de 12 mil 100 millones de dólares en ventas, lo que representa un 49,2% del total de exportaciones a nivel mundial. Después le sigue Alemania con 2 mil 400 millones de dólares y Malasia con mil 840 millones.

La importación de este tipo de aparatos representa un alto nivel de peligro ya que éstos son artículos delicados que pueden dañarse durante el trayecto debido a golpes, mala manipulación, entre otros incidentes. Aunado a esto, desafortunadamente muchos de los aparatos no cuentan con los estándares de calidad necesarios, lo que pone en peligro la salud de los usuarios. 

Para los importadores, es imprescindible que conozcan cuáles son los principales problemas de calidad que afectan al consumidor y cómo evitar adquirir productos defectuosos.

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Productos falsificados y otros problemas de calidad en aparatos electrodomésticos

Uno de los mayores problemas que enfrenta el sector de los electrodomésticos es la distribución de productos falsificados, ya que representan un grave peligro para la seguridad de los usuarios. Éstos, al ser fabricados con materias primas de mala calidad, tienen un menor costo para su importación y, por consecuencia, para la adquisición de los consumidores. 

Sin embargo, estos aparatos electrodomésticos no han sido evaluados para comprobar si respetan las normas de seguridad, lo que puede provocar que sean fácilmente inflamables o que los usuarios sufran quemaduras o descargas eléctricas. 

Asimismo, también pueden encontrarse sustancias potencialmente peligrosas para la salud en los componentes de los artículos electrónicos en caso de que éstos sean de mala calidad. Es por esto que existe una certificación especial para estos casos, denominada RoHS (del inglés “Restriction of Hazardous Substances”), que valida que los productos no contienen más de los niveles permitidos de plomo, cadmio, mercurio, cromo hexavalente, bifenilos polibromados (PBB) y éteres de difenilo polibromados (PBDE).

El objetivo de la directiva RoHS es proteger la salud humana y el medio ambiente al reducir el uso de sustancias peligrosas en aparatos electrodomésticos y otros electrónicos. Si bien esta certificación se creó especialmente para la comercialización de dichos productos en la Unión Europea, hoy en día tiene validez en gran parte del mundo.

Por último, los electrodomésticos con problemas de calidad generan un mayor consumo de energía eléctrica, lo que no sólo es perjudicial para el consumidor, sino también para el cuidado del medio ambiente. De igual manera, éstos tienen una menor vida útil, por lo que pronto dejarán de funcionar correctamente y deberán ser reemplazados por otro aparato, lo que provoca más desperdicio de recursos que daña a la ecología. Aunque este es un problema que no se notará a corto plazo, lo cierto es que puede evitarse por completo al importar productos electrónicos con una mayor calidad.



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¿Cómo evitar estos problemas?

Como se ha mencionado anteriormente, los aparatos electrodomésticos son importados desde países asiáticos en su mayoría, por lo que es difícil para los importadores poder verificar que estas mercancías se están produciendo con la calidad esperada. Sin embargo, existen diferentes soluciones para éstos que les permiten identificar ciertos problemas antes de realizar la compra. 

La opción ideal es la inspección de calidad, que permite verificar mediante un equipo especializado que las mercancías cumplan con el estándar AQL (por su traducción, Límite de Calidad Aceptable). Este servicio puede realizarse en las diferentes etapas de producción, desde la inspección de las materias primas y durante su proceso de fabricación hasta el producto terminado.

Para los importadores de aparatos electrodomésticos y electrónicos, la inspección de calidad es primordial para asegurarse de que éstos tengan la calidad necesaria y que no presentarán defectos u otro tipo de problemas que pongan en riesgo la seguridad del usuario. Además, también se prevendrá que la vida útil de estos productos sea menor de la esperada, lo que evitará una falta de confianza de las empresas que los comercializan.

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Fuente: Agloma